Jaulas de hormigón. La cárcel interior

Mayte Blasco nos lleva de la mano, como acostumbra a hacer, con su prosa ágil, clara y sin concesiones a la mojigatería durante un recorrido por diez cárceles interiores. Diez Jaulas de hormigón, diez historias cotidianas que suceden en la intimidad de las cuatro paredes en las que nos solemos ocultar de la insoportable realidad, donde nos podemos quitar la máscara. Dentro de los refugios particulares se desatan las tormentas que arrasan a cada uno de los personajes femeninos que componen este collage de desasosiegos y sufrimientos aparentemente prosaicos.

Mayte tiene una rara y preciosa habilidad para describir los paisajes interiores de personajes turbados, maltratados por las circunstancias sociales y personales. Se confirma por tanto, su compromiso con la denuncia de situaciones injustas, ya sean relacionadas con la ecología, con la política o con las desigualdades por razón de género.

En el caso de Jaulas de hormigón sobrevuela durante todo el libro el sentimiento de desesperanza y frustración de distintas mujeres. Mujeres sometidas al matrimonio como si fuese un sacerdocio. Madres abandonadas a la deriva del amor perdido de los vástagos, esposas ignoradas y anuladas, madres huérfanas de hijos que se refugian en los paraísos artificiales del sexo o el alcohol, mujeres que naufragan en las aguas turbulentas de una maternidad castrante, mujeres atrapadas en cuerpos con los que no se identifican, mujeres violadas y traumatizadas. Mujeres, en definitiva, trazadas todas por una herida abierta que no deja de sangrar.

Pero lo cierto, y aquí es donde radica la maestría de la escritora, es que sean mujeres u hombres los protagonistas de cada historia, la descripción del alma y de los sentimientos es común a todos y está tan bien dibujada que el libro adquiere una dimensión que trasciende lo anecdótico y nos cala de tal forma que tiempo después de leer la última línea continuarán resonando en nuestra cabeza esas grandes historias mínimas.

2 comentarios en “Jaulas de hormigón. La cárcel interior

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